El baterista Claudio “Pato” Strunz murió este lunes a los 59 años, dejando un vacío enorme en el heavy metal argentino. Se sumó a Hermética en 1991 y con esa banda grabó dos discos fundamentales para el género en el país: Ácido Argentino y Víctimas del Vaciamiento.
Cuando el grupo se separó en 1995, Strunz no bajó los brazos y armó Malón junto a Claudio O’Connor, Antonio Romano y Karlos Cuadrado. Con esa formación editaron trabajos como Espíritu Combativo y Justicia o Resistencia, consolidando otra etapa clave en su carrera.
Nacido en La Tablada en noviembre de 1966 como Claudio Marcelo Zurita, había empezado a tocar en los ochenta y pasó por la banda Heinkel antes de hacerse conocido masivamente. Su estilo con doble bombo lo transformó en un modelo a seguir para varias generaciones de bateristas, y llegó a compartir escenario con Black Sabbath, Slayer y Kiss en el histórico festival Monsters of Rock, además de llenar el Estadio Obras en numerosas ocasiones.
Fuera de los escenarios, impulsó espacios de ensayo como La Cueva, fundamentales para el crecimiento de bandas emergentes. Ya alejado de Malón desde 2021, siguió tocando en proyectos como Íthaca, con el que sacó un disco en 2024, y en los últimos meses había retomado protagonismo con el espectáculo homenaje “Hermética x Pato Strunz”.
