La Justicia sanjuanina homologó el juicio abreviado contra los responsables de Branka Motors, la empresa que estafó a cientos de personas con la promesa de vender vehículos a precios llamativamente bajos. Los tres acusados permanecerán detenidos en el Penal de Chimbas, donde ya cumplían prisión preventiva desde hace meses.
La causa había arrancado entre diciembre y enero, cuando Guadalupe Ailén Céspedes denunció que pagó 1.700.000 pesos por una moto que nunca recibió. A partir de ese primer reclamo, la investigación fue sumando denunciantes hasta llegar a 352 víctimas formalizadas, con un perjuicio económico total estimado en 524 millones de pesos.
En mayo se había logrado un principio de acuerdo para que los imputados devolvieran el dinero de manera integral, en cinco cuotas. Ese pacto se cayó cuando no pagaron ni la primera cuota pautada, lo que llevó al fiscal Guillermo Heredia a pedir la caída del convenio y el traslado inmediato de los acusados a prisión.
Con la homologación del juicio abreviado, la causa penal queda cerrada en cuanto a la responsabilidad de los imputados. Sin embargo, el dinero defraudado no se recuperará por esta vía: cada víctima deberá iniciar su propio reclamo en la Justicia Civil, un trámite más largo y sin garantía de resultado.
