El consumo de carne vacuna en Argentina sigue cayendo y llegó a su punto más bajo en más de 20 años, con un promedio móvil de 46,3 kilos por habitante al año, un 9,4% menos que en 2025.
Este descenso se produce a pesar de que los precios se estabilizaron tras los fuertes aumentos del primer trimestre, pero no lograron reactivar el consumo. La producción de carne vacuna también disminuyó en un 9,8% entre enero y julio de 2026, con una faena de 7,09 millones de cabezas, 772.800 menos que el año anterior.
Además, la retención de vientres es un factor clave en la menor disponibilidad de hacienda para faena, afectando directamente la producción y la oferta para el mercado interno. Esto lleva a que las exportaciones de carne vacuna hayan crecido un 8,8% entre enero y julio, con 487.200 toneladas exportadas, impulsadas principalmente por la demanda de Estados Unidos.
La Cámara de la Industria y el Comercio de Carnes y Derivados de la República Argentina (CICCRA) destaca que la menor oferta de carne vacuna es consecuencia de una estrategia del sector ganadero para recomponer el stock ganadero hacia los próximos años.
