El sistema financiero argentino se encuentra preocupado por el endeudamiento y el cumplimiento de pagos. Los bancos le propusieron al Banco Central (BCRA) distintas estrategias para mitigar el creciente problema de la morosidad, especialmente en el sector familiar.
Durante el último mes, la morosidad general registró una leve disminución del 0,1%, pasando del 7,9% al 7,8%. Sin embargo, en los hogares, la morosidad alcanza el 13%, indicando que uno de cada diez tomadores de créditos enfrenta serios problemas para cumplir con sus obligaciones.
Ante esta situación, la Asociación de Bancos Argentinos sugirió facilitar refinanciaciones para personas con dificultades temporales y flexibilizar la clasificación de deudores en contextos coyunturales complejos. Además, los bancos reclaman a la entidad central que establezca criterios homogéneos para todos los proveedores de crédito, incluyendo mayor transparencia e información estandarizada.
La disparidad entre las condiciones regulatorias de los bancos tradicionales y las fintech y billeteras virtuales es un punto clave del reclamo bancario. En algunos casos, las tasas de morosidad de estas últimas pueden llegar al 40%, con intereses considerablemente más altos que los bancos tradicionales.
