9 de septiembre de 2026
Agresión a un juez de línea suspendió un partido del fútbol Senior entre Racing y San Miguel

El asistente Pablo Valles recibió un golpe en el rostro por parte de un jugador de San Miguel durante el encuentro disputado en el predio Tita Mattiussi. El partido fue detenido a los 23 minutos del segundo tiempo, cuando el marcador estaba 3-3. Ambos clubes repudiaron el episodio.

Un partido de la categoría Senior entre Racing y San Miguel terminó suspendido luego de que un jugador del equipo visitante agrediera físicamente al juez de línea Pablo Valles. El episodio ocurrió a los 23 minutos del segundo tiempo, cuando el encuentro estaba igualado 3-3.

La situación se produjo sobre uno de los laterales del campo de juego. Un futbolista de San Miguel cometió una infracción sobre un rival y Valles señaló la falta. Tras el cobro, otro integrante del equipo visitante se acercó al asistente y le propinó un golpe en el rostro, que lo dejó tendido sobre el césped.

Ante la agresión, el árbitro decidió suspender el partido. Ahora, el Tribunal de Disciplina deberá analizar lo ocurrido y determinar las sanciones correspondientes.

Luego del incidente, el árbitro cuestionó este tipo de situaciones y remarcó que ningún error arbitral justifica una agresión física.

“Tratamos de que la gente venga a disfrutar, este tipo de cosas no deberían suceder más. Nosotros venimos a trabajar, aunque tengamos un error, que puede ser involuntario, no justifica ninguna acción física”, expresó.

Desde Racing Club Senior manifestaron su repudio a través de las redes sociales y expresaron su solidaridad con el asistente agredido. “Nuestra solidaridad y apoyo para que estas cosas no vuelvan a pasar nunca más”, señalaron desde la institución.

San Miguel también publicó un comunicado en el que pidió disculpas por lo sucedido y reconoció la conducta de su jugador. Según expresó el club, el futbolista “es el primero en reconocer su error y se encuentra profundamente arrepentido”.

La institución sostuvo además que el fútbol debe ser “un espacio de encuentro y de unión” y que nunca debe convertirse en un ámbito de violencia.

El encuentro quedó suspendido con el marcador 3-3 y será el Tribunal de Disciplina el encargado de resolver las consecuencias deportivas y disciplinarias del episodio.