15 de septiembre de 2026
Anak Krakatoa volvió a entrar en actividad y reavivó el recuerdo de la devastadora erupción de 1883

El volcán surgió en 1927 sobre los restos del Krakatoa, cuya erupción fue una de las mayores catástrofes naturales registradas. En 2018, el Anak Krakatoa provocó un tsunami que dejó cerca de 500 muertos en Indonesia.

El Anak Krakatoa, cuyo nombre significa “Hijo de Krakatoa”, volvió a registrar una intensa actividad volcánica y encendió las alertas en Indonesia. El volcán, ubicado en el estrecho de la Sonda, entre las islas de Java y Sumatra, es considerado uno de los más peligrosos de la región debido a su capacidad para generar erupciones y tsunamis.

Según la información difundida sobre su reciente actividad, el volcán expulsó una columna de cenizas que alcanzó aproximadamente 15 kilómetros de altura, mientras que la erupción se extendió durante más de 25 horas. La situación generó interrupciones en el transporte aéreo y llevó a elevar el nivel de alerta volcánica.

El episodio volvió a poner la mirada sobre la historia del lugar y, especialmente, sobre la gigantesca erupción del Krakatoa ocurrida el 27 de agosto de 1883.

Una de las mayores erupciones registradas

El antiguo Krakatoa había comenzado a mostrar actividad varios meses antes de la gran erupción. Durante agosto de 1883, las explosiones y las columnas de cenizas aumentaron hasta que el 27 de agosto se produjo la fase más violenta del fenómeno.

La erupción estuvo acompañada por enormes explosiones, tsunamis y el colapso de gran parte de la estructura volcánica. Las olas llegaron a alcanzar decenas de metros de altura y arrasaron numerosas poblaciones costeras.

Las estimaciones históricas sitúan en alrededor de 40.000 las víctimas fatales, aunque las cifras varían según las fuentes y los criterios utilizados para contabilizarlas.

La explosión también tuvo consecuencias que trascendieron la región. Grandes cantidades de material volcánico llegaron a la atmósfera y provocaron modificaciones en los cielos de distintos lugares del planeta, además de un descenso temporal de las temperaturas globales.

El impacto fue también comunicacional. Gracias a la expansión del telégrafo y de los cables submarinos, las noticias sobre la catástrofe pudieron llegar con una velocidad inédita a diferentes partes del mundo, convirtiendo al Krakatoa en uno de los primeros grandes acontecimientos de alcance verdaderamente global.

El nacimiento del “Hijo de Krakatoa”

La erupción de 1883 destruyó gran parte del volcán original, pero décadas después la actividad volcánica volvió a transformar la zona.

En 1927 comenzó a emerger un nuevo volcán, que recibió el nombre de Anak Krakatoa. Desde entonces, el “Hijo de Krakatoa” ha registrado diferentes períodos de actividad.

Uno de sus episodios más graves ocurrió en diciembre de 2018, cuando parte del cono volcánico se derrumbó hacia el mar y desencadenó un tsunami que afectó las costas de Java y Sumatra. El desastre dejó cerca de 500 muertos y decenas de miles de heridos.

Por sus características, la actividad del Anak Krakatoa es monitoreada de manera permanente. La principal preocupación no está solamente en las erupciones, sino también en la posibilidad de que nuevos desprendimientos de material volcánico provoquen desplazamientos repentinos de agua y generen tsunamis.

El volcán, que todavía no tiene un siglo de existencia, mantiene así vivo el recuerdo de la catástrofe que marcó para siempre la historia del Krakatoa y de toda la región.