Diego Sebastián Rosen Ferlini, detenido como sospechoso por el cuádruple crimen, ya había sido señalado públicamente por personas que aseguraban haber perdido dinero en alquileres de propiedades de lujo.
La investigación por el asesinato de un músico y su familia en México sumó un nuevo elemento relacionado con el pasado comercial de Diego Sebastián Rosen Ferlini. Antes de su detención por el cuádruple crimen, distintas personas habían publicado testimonios en redes sociales en los que lo vinculaban con presuntas estafas relacionadas con el alquiler de propiedades de alta gama.
Rosen Ferlini, de 51 años, fue detenido en el Estado de México como sospechoso de haber participado en los asesinatos de Jonathan Meléndez, tecladista de la banda Camilo Séptimo y socio comercial del argentino; su esposa, embarazada de cuatro meses; su hija de tres años y otra mujer de 21. Un hijo de la pareja sobrevivió al ataque.
En paralelo al avance de la causa por los homicidios, comenzaron a difundirse antecedentes vinculados a los negocios que Rosen Ferlini compartía con Meléndez.
Uno de los testimonios había sido publicado el 21 de julio, antes de que trascendiera el caso policial. Una mujer relató en un grupo de Facebook dedicado a alquileres vacacionales que había perdido cerca de 500.000 pesos mexicanos, equivalentes a unos 30.000 dólares, en una operación relacionada con una propiedad en Valle de Bravo.
Según su relato, el caso no era aislado. La mujer afirmó estar en contacto con otras personas que atravesaban situaciones similares y mencionó un grupo de más de 11 presuntos damnificados. Sin embargo, no está acreditado que todas esas personas hayan realizado denuncias judiciales contra Rosen Ferlini.
Tras la detención del empresario argentino también aparecieron otros testimonios. Una mujer aseguró que su familia y otros allegados habían entregado alrededor de 400.000 pesos mexicanos para reservar una villa en Acapulco con motivo del cumpleaños de su abuelo.
De acuerdo con su relato, debieron abonar anticipadamente la totalidad de la estadía. La comunicación se mantuvo durante los preparativos, pero un día antes del viaje dejaron de recibir respuestas y fueron eliminados del grupo de WhatsApp utilizado para coordinar la reserva. La mujer aseguró que no pudo recuperar el dinero.
Un negocio de alquileres de lujo
Los testimonios apuntan a un emprendimiento dedicado al alquiler temporal de propiedades de alta gama. Según las publicaciones realizadas en México, el negocio habría funcionado inicialmente bajo el nombre “+Relax” y posteriormente como “Nomad P.M.”.
El catálogo incluía viviendas para grupos numerosos en destinos turísticos como Valle de Bravo, Acapulco y Tepoztlán. Las propiedades eran ofrecidas con piletas, jardines y otros servicios, con tarifas que variaban de acuerdo con cada residencia.
En Valle de Bravo, Rosen Ferlini y Meléndez habrían administrado unas 32 propiedades, con valores que oscilaban entre 7.000 y 50.000 pesos mexicanos por noche.
Los relatos de los presuntos damnificados presentan algunas coincidencias: los clientes seleccionaban una propiedad, acordaban las fechas y realizaban pagos anticipados. En algunos casos, aseguran que los inconvenientes aparecían poco antes del viaje, cuando la vivienda dejaba de estar disponible, surgían problemas con la reserva o se interrumpía el contacto.
En redes sociales también se mencionaron pérdidas acumuladas de hasta dos millones de pesos mexicanos, unos 115.000 dólares. Se trata de cifras surgidas de esos testimonios y no de montos judicialmente acreditados.
La relación comercial entre Rosen Ferlini y Meléndez es uno de los elementos que los investigadores buscan reconstruir. Mientras la Justicia mexicana intenta determinar la responsabilidad del empresario argentino en el cuádruple crimen, también analiza los negocios, las deudas y los posibles conflictos comerciales que rodeaban a las víctimas y al detenido.
