Un juez de California permitió que avance el plan para eliminar la población de ciervos mulos de la Isla Santa Catalina, a pesar de las objeciones de residentes y activistas por los derechos de los animales. El plan incluye la caza de unos 200 ejemplares este otoño.
Catalina Island Conservancy, la organización detrás del proyecto, argumenta que la erradicación de los ciervos es necesaria para restaurar los hábitats nativos de la isla. Los ciervos han causado el crecimiento de un pasto invasor que contribuye a los incendios forestales.
Activistas y residentes locales se oponen al plan, alegando que los ciervos han formado parte del paisaje de la isla durante casi un siglo. La organización conservacionista insiste en que su objetivo es mantener una isla segura y saludable.
La resolución definitiva sobre la medida cautelar se esperará por un plazo de 90 días, aunque el proyecto ha acumulado más de 32 000 firmas en una petición en línea contra la erradicación.
