El piloto dejó claro que los comentarios de Clarkson fueron expresiones personales y no representan la posición de Alpine, escudería que lo invitó como invitado especial a la carrera. Colapinto señaló que el británico dio una entrevista por su cuenta, sin vínculos con el equipo.
Sobre Clarkson, Colapinto fue directo: indicó que no lo conoce realmente y que tampoco había profundizado en sus dichos. Sí mencionó que su representante, Jamie Campbell-Walter, había publicado un mensaje cuestionando lo sucedido. Alpine ya había emitido un comunicado distanciándose de las opiniones del invitado y respaldando explícitamente al piloto argentino.
El corredor aprovechó para abordar un tema que viene denunciando en el ambiente del automovilismo: la presencia de mensajes de odio y acoso. Colapinto enfatizó que aunque intenta trabajar en revertir esa situación, se requiere de la colaboración de muchas más personas y que la responsabilidad no debe recaer únicamente en él.
La sanción que Clarkson utilizó para burlarse de Colapinto por su nacionalidad en realidad obedecía a un tema deportivo: el reemplazo de componentes del auto por encima de lo permitido durante la temporada. El incidente entre Clarkson y Argentina tiene antecedentes: en 2014, cuando visitó la Patagonia con el programa Top Gear, una patente del vehículo fue interpretada como referencia a Malvinas, lo que generó protestas.
