Las precipitaciones en la alta montaña sumaron un nuevo obstáculo para que la provincia pueda acceder a los puntos de medición del manto níveo. Se esperan entre 10 y 30 centímetros de nieve acumulada en la cordillera a la altura de Calingasta, con posibilidad de que esos valores se superen en sectores puntuales. Las condiciones climáticas adversas obligan a posponer los relevamientos hasta que sea seguro ascender a la montaña.
Esta situación complica especialmente el trabajo de Hidráulica, organismo que necesita contar con mediciones actualizadas para hacer pronósticos más precisos sobre el escurrimiento durante el deshielo. La falta de una ventana meteorológica favorable mantiene a la provincia sin una lectura directa de cuánta agua estará disponible en los próximos meses, información clave para la planificación hídrica regional.
Los especialistas advierten que el fenómeno de El Niño está modificando los patrones de precipitación y retrasando la llegada de las temperaturas cálidas, lo que a su vez posterga el proceso de deshielo. Esto genera incertidumbre sobre cuándo llegará el pico de escurrimiento y en qué magnitud, factores que influyen directamente en la disponibilidad de agua para riego agrícola.
Ante la posibilidad de un escurrimiento extraordinario, el Comité Provincial de Emergencia trabaja en la coordinación de acciones preventivas. Mientras tanto, la provincia seguirá limitada para obtener datos precisos sobre la nieve acumulada en cordillera hasta que las condiciones meteorológicas permitan que los equipos técnicos realicen sus mediciones en terreno.
