La delegación partirá hacia Córdoba en los próximos días para vivir un encuentro que consideran histórico. Entre los viajeros hay personas de entre 13 y 65 años, acompañadas por Noelia Sánchez, intérprete de Lengua de Señas desde hace casi dos décadas. El viaje fue posible gracias a que la Catedral de San Juan ofreció alternativas de transporte accesible para facilitar la participación de distintos grupos de la comunidad.
La pastoral cuenta actualmente con unos 40 integrantes, aunque solo 18 pudieron concretar el viaje por razones económicas. El proyecto comenzó hace tres años con apenas tres personas y ha crecido de manera constante. Todos los domingos ofrecen interpretación en Lengua de Señas durante la misa de las 11, y los viernes realizan catequesis y actividades especialmente adaptadas.
Noelia explicó que en San Juan la comunidad sorda había estado un poco abandonada y que desde la creación de la pastoral trabajaron para recuperar el sentido de fe entre sus integrantes. Antes de viajar, el grupo profundizó en las enseñanzas del Pontífice y reflexionó sobre cómo transmitirlas dentro de la comunidad. Para la intérprete, acompañar a esta delegación va más allá de su labor profesional, ya que también vive su compromiso desde la fe católica.
Noelia destaca que le emociona ver cómo sus compañeros viven la espiritualidad con tanta pasión a pesar de no escuchar. Comenta que considera que devuelve lo que recibe de Dios a través de su trabajo de inclusión. Dos de los menores que viajarán lo harán acompañados por sus madres, para que el acontecimiento sea también una experiencia familiar.
