Las autoridades del Congreso y los gremios legislativos acordaron una suba acumulativa del 12,5% que impactará automáticamente en los ingresos de la Cámara Alta. Desde diversos sectores políticos ya expresaron su rechazo.

Las autoridades del Congreso de la Nación y los representantes de los gremios legislativos cerraron un nuevo acuerdo paritario que contempla un incremento salarial del 12,5% acumulativo. Esta medida impactará de forma directa en las dietas de los senadores nacionales, quienes a partir del mes de mayo pasarán a percibir más de 11 millones de pesos en bruto.
El incremento en los ingresos de los legisladores se produce a raíz del mecanismo de “enganche” aprobado a mano alzada durante 2024, el cual ató las dietas a la paritaria de los trabajadores del Poder Legislativo. La unidad de medida salarial es el módulo, y la remuneración básica de un senador equivale a 2.500 módulos, a lo que luego se le suman los ítems correspondientes a gastos de representación y desarraigo.
Con los nuevos reajustes escalonados pactados para los próximos meses, el sueldo bruto de un senador pasará de los poco más de 10 millones que percibían en enero, a alcanzar exactamente los $11.497.077 en mayo. Esta actualización vuelve a ampliar la brecha salarial con los integrantes de la Cámara de Diputados, cuyos ingresos no están atados a la paritaria del personal legislativo y rondan los 6 millones de pesos.
Ante la repercusión de la medida, la vicepresidenta de la Nación y titular del Senado, Victoria Villarruel, aclaró mediante sus redes sociales que no tiene injerencia en la definición de las dietas y sugirió que los legisladores que no deseen cobrar el aumento lo donen a la Fundación del Hospital de Niños Ricardo Gutiérrez. Por su parte, el bloque de senadores de La Libertad Avanza emitió un comunicado oficial rechazando la suba, argumentando que la remuneración actual ya se encuentra “muy por encima del ingreso promedio de la sociedad”.
