El brutal crimen ocurrió de madrugada en la zona sur de la ciudad. La víctima, de 51 años, se asomó a la ventana tras escuchar que la llamaban por su nombre y recibió una ráfaga de disparos. La Justicia investiga posibles antecedentes de violencia intrafamiliar.

La ciudad de Rosario vuelve a ser escenario de un hecho de extrema violencia. Durante la madrugada de este domingo, una mujer de 51 años fue asesinada a sangre fría en su domicilio ubicado en el pasaje Pozos al 2400, en la zona sur, en un ataque perpetrado frente a sus propios hijos.
De acuerdo a las primeras reconstrucciones de los investigadores, el brutal homicidio ocurrió cerca de las 3 de la mañana. La víctima se encontraba en el interior de su vivienda junto a los menores cuando escuchó que alguien la llamaba por su nombre desde el exterior. Al asomarse por la ventana para ver de quién se trataba, fue sorprendida por una ráfaga de disparos.
Uno de los proyectiles impactó de lleno en su pecho, provocándole una herida fatal. Pese a que el personal médico de emergencias llegó al lugar a los pocos minutos, solo pudieron constatar su fallecimiento. En la escena del crimen, los agentes de criminalística trabajaron en la recolección de vainas servidas y otras pruebas clave para orientar la búsqueda de los agresores, quienes huyeron rápidamente tras efectuar los disparos.
La pista de la violencia intrafamiliar
El caso dio un giro cuando fuentes de la investigación revelaron que en ese mismo domicilio ya existían reportes previos por episodios de violencia intrafamiliar, en los cuales la mujer asesinada figuraba como denunciante. Por este motivo, el Ministerio Público de la Acusación no descarta ninguna hipótesis y busca determinar si el ataque mafioso tiene una relación directa con estos antecedentes de violencia de género.
Actualmente, la Justicia aguarda los resultados de las pericias balísticas y coordina el relevamiento de las cámaras de seguridad en las inmediaciones para trazar la ruta de escape de los homicidas. La presencia de los hijos menores de edad durante la balacera añade una cuota inmensa de horror a una tragedia que conmociona a toda la comunidad.








