El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este martes en la Casa Blanca al rey Carlos III y a la reina Camila, en el marco de una visita de Estado que conmemora los 250 años de la independencia estadounidense.
Se trata de la primera visita oficial del monarca británico desde su llegada al trono en 2022 y la primera de este tipo desde 2007, cuando Isabel II fue recibida por George W. Bush.
Actos oficiales y mensaje diplomático
La delegación británica fue recibida con honores en Washington, incluyendo un saludo militar, desfile de tropas y actividades protocolares en la Casa Blanca. Durante su discurso, Trump destacó la relación histórica entre ambos países y afirmó que Estados Unidos y el Reino Unido mantienen un vínculo “especial”.
El mandatario evitó hacer referencias directas al primer ministro británico, Keir Starmer, en un contexto de tensiones bilaterales.
Tensiones por política exterior
Las diferencias entre Washington y Londres se profundizaron en las últimas semanas a raíz de la negativa del gobierno británico a respaldar operaciones militares estadounidenses contra Irán. Trump cuestionó públicamente esa postura y lanzó críticas hacia aliados de la OTAN que no acompañaron la estrategia.
En paralelo, una filtración atribuida al Pentágono, difundida por la agencia Reuters, sugirió que Estados Unidos podría revisar su respaldo diplomático a territorios británicos de ultramar, incluyendo las Islas Malvinas.
Impacto en el reclamo argentino
La posible revisión de la postura estadounidense reactivó el interés en el reclamo de soberanía que sostiene la Argentina sobre las islas. El gobierno nacional reiteró su posición y planteó la necesidad de retomar negociaciones bilaterales con el Reino Unido.
Desde Londres, en tanto, reafirmaron que la soberanía sobre el archipiélago “no está en discusión” y recordaron el referéndum de 2013 en el que los habitantes votaron a favor de continuar bajo administración británica.
Hasta el momento, la administración estadounidense no emitió una posición oficial sobre un eventual cambio en su política respecto a la cuestión.








