Las expectativas de una tregua duradera en Medio Oriente volvieron a debilitarse tras una nueva escalada militar protagonizada por Estados Unidos, Irán e Israel.
El gobierno iraní acusó este martes a Washington de violar el alto el fuego vigente luego de los recientes ataques norteamericanos sobre el sur del país. A través de un comunicado, el Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán responsabilizó a Estados Unidos “de todas las consecuencias derivadas de estas acciones agresivas e injustificadas”.
En paralelo, el líder supremo iraní, Mojtaba Khamenei, aseguró que Estados Unidos está perdiendo influencia en la región y advirtió que “ya no tiene un lugar seguro en Medio Oriente para llevar a cabo sus agresiones”.
La Guardia Revolucionaria iraní también amenazó con responder de manera “contundente” ante nuevas ofensivas estadounidenses y afirmó haber derribado un dron militar norteamericano, además de atacar un avión de combate. Estas versiones no pudieron ser verificadas de forma independiente.
Los ataques de Washington fueron confirmados por el Comando Central de Estados Unidos, que informó que se realizaron operaciones de “autodefensa” contra plataformas de lanzamiento de misiles y embarcaciones iraníes que intentaban colocar minas en el Golfo Pérsico.
La tensión se produce pese al alto el fuego acordado el pasado 8 de abril entre ambas potencias, que en las últimas semanas había mostrado algunos avances diplomáticos.
El secretario de Estado norteamericano, Marco Rubio, sostuvo que las conversaciones para alcanzar un acuerdo definitivo continúan, aunque reconoció que podrían extenderse durante varios días más.
La situación también generó impacto en los mercados internacionales. Tras los ataques, el precio del petróleo volvió a registrar subas moderadas mientras crecían las preocupaciones sobre la seguridad en el estrecho de Ormuz, una vía estratégica para el comercio energético mundial.
Israel amplía su ofensiva en Líbano
En simultáneo, Israel anunció que intensificará sus operaciones militares contra Hezbollah en el sur del Líbano.
El ejército israelí ordenó evacuar la ciudad de Nabatiyeh ante la posibilidad de nuevos bombardeos y confirmó ataques sobre infraestructura vinculada al grupo chiita en distintas zonas del país.
Además, un ataque aéreo israelí sobre la localidad de Mashghara, en el valle de Bekaa, dejó al menos 12 muertos, según informó la Agencia Nacional de Noticias libanesa.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, anticipó una escalada militar y afirmó que las fuerzas israelíes “golpearán sin piedad” a Hezbollah.
La ofensiva ocurre pocos días antes de una reunión prevista en Washington entre delegaciones militares israelíes y libanesas para intentar avanzar en negociaciones directas.
Mientras tanto, el conflicto sigue profundizando la crisis humanitaria en Líbano. Según datos oficiales, más de un millón de personas fueron desplazadas y más de 3.100 murieron desde el inicio de la guerra.








