La tensión entre Estados Unidos e Irán volvió a incrementarse luego de que el presidente estadounidense, Donald Trump, amenazara con lanzar nuevos ataques contra infraestructura estratégica iraní si Teherán no acepta retomar las negociaciones.
En una entrevista concedida a la cadena Fox News, Trump aseguró que “la próxima semana todas las centrales eléctricas y puentes serán destruidos” si el gobierno iraní no vuelve a la mesa de diálogo. Además, anticipó que durante las próximas noches podrían registrarse nuevas ofensivas militares.
Las declaraciones llegan en medio de un nuevo recrudecimiento del conflicto en Medio Oriente, luego de una serie de ataques y contraataques entre ambos países.
Irán respondió con misiles y drones
Según informaron autoridades iraníes, las Fuerzas Armadas respondieron a los bombardeos estadounidenses mediante el lanzamiento de misiles y drones contra objetivos ubicados en la región del Golfo y en Jordania.
No es la primera vez que Trump recurre a este tipo de advertencias. En abril ya había amenazado con destruir puentes y centrales eléctricas iraníes para presionar a Teherán a reabrir el estrecho de Ormuz al tránsito marítimo internacional. En aquella oportunidad, los ataques no llegaron a concretarse y ambas partes alcanzaron posteriormente un alto el fuego.
Sin embargo, el nuevo intercambio de acciones militares volvió a elevar la tensión en la región.
Irán denunció víctimas civiles
La portavoz del Gobierno iraní, Fatemeh Mohajerani, informó que al menos 30 civiles murieron durante los últimos días como consecuencia de los ataques estadounidenses en el sur del país.
Por otra parte, el Ejército iraní confirmó la muerte de siete militares tras un bombardeo contra una base ubicada en Bampur, en la provincia de Sistán y Baluchistán.
Según el comunicado oficial de las Fuerzas Armadas, Estados Unidos lanzó 13 misiles contra distintas instalaciones del complejo militar, incluyendo dormitorios, sectores de alojamiento, una residencia para visitantes y puestos de vigilancia. Además de los fallecidos, el ataque dejó varios heridos.
El conflicto mantiene en alerta a la región y vuelve a poner en riesgo la estabilidad de uno de los principales corredores energéticos del mundo, mientras continúan las amenazas cruzadas entre Washington y Teherán.

