La cumbre de líderes del G7 comenzó este lunes en la ciudad francesa de Évian marcada por un hecho que alteró por completo la agenda prevista: el reciente acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, anunciado horas antes de la llegada del presidente estadounidense, Donald Trump.
Según informó la Casa Blanca, el entendimiento permitiría garantizar la libre circulación por el estratégico estrecho de Ormuz, una de las rutas marítimas más importantes para el comercio mundial de petróleo.
El estrecho de Ormuz, en el centro de las discusiones
Durante una reunión bilateral con el presidente francés, Emmanuel Macron, Trump afirmó que espera que el estrecho permanezca “completamente abierto” y sin restricciones en los próximos días.
“El acuerdo establece que el paso será gratuito”, aseguró el mandatario estadounidense ante la prensa.
La importancia geopolítica y económica de Ormuz convirtió al tema en el principal eje de debate de la cumbre, relegando otras cuestiones previstas inicialmente.
Trump celebró además los efectos económicos que, según sostuvo, ya estaría generando el acuerdo.
“El petróleo está fluyendo, el precio del barril está cayendo fuertemente y la bolsa se está disparando como un cohete”, afirmó.
Diferencias con Macron
A pesar del optimismo expresado por Washington, Macron planteó una posición diferente respecto a la seguridad en la región.
El mandatario francés recordó que junto al Reino Unido impulsa una coalición internacional destinada a garantizar la navegación en el estrecho de Ormuz mediante la participación de distintos países.
Trump consideró que ese despliegue podría resultar innecesario tras el acuerdo con Irán, aunque no descartó una participación limitada.
“No es mala idea tener uno o dos barcos allí de un país estupendo como Francia; nunca se sabe lo que puede pasar”, señaló.
Tensiones comerciales
La relación entre ambos líderes también atraviesa diferencias en materia económica.
Según medios estadounidenses, Trump habría advertido a Francia sobre la posibilidad de imponer aranceles de hasta el 100% a productos como el vino y el champán si París mantiene el impuesto a las grandes compañías tecnológicas, una medida que afecta principalmente a empresas norteamericanas.
Macron defendió la aplicación de ese tributo y aseguró que seguirá apostando al diálogo.
“Soy pragmático”, resumió el presidente francés.
Ucrania también entra en escena
Otro de los temas que comienza a ganar protagonismo en el G7 es la guerra entre Rusia y Ucrania.
Trump aseguró haber conversado recientemente con Vladimir Putin y Volodímir Zelenski, y consideró que existe margen para una negociación.
“Creo que quizá podamos hacer algo. Ambos están abiertos a ello”, afirmó.
El tema tendrá un papel central este martes con la llegada de Zelenski a la cumbre, donde participará de una sesión dedicada a la paz y la seguridad internacional.
Macron adelantó que buscará convencer a Washington de incrementar la presión sobre Moscú para avanzar hacia una negociación.
Una cumbre atravesada por la reconfiguración global
La presidencia francesa del G7 había planteado el encuentro como una instancia destinada a gestionar crisis internacionales y promover acuerdos concretos.
Sin embargo, el anuncio del entendimiento entre Estados Unidos e Irán modificó el escenario desde el inicio y convirtió al estrecho de Ormuz en el principal foco de atención de los líderes mundiales.








