Colombia atraviesa una emergencia de gran escala tras el terremoto que se registró a las 7:34 del lunes 10 de agosto, con epicentro cerca de San José del Palmar, en el departamento de Chocó. El último recuento oficial habla de 181 personas fallecidas y 1.310 heridas, cifras que las autoridades advirtieron que pueden seguir creciendo.
El temblor se sintió con fuerza en varias ciudades, entre ellas Cali, Pereira, Manizales, Armenia y Quibdó, donde se reportaron derrumbes y daños en edificios. Cali es una de las localidades más golpeadas: según el Puesto de Mando Unificado, allí se contabilizan 95 muertos, 885 heridos y numerosas construcciones que se vinieron abajo.
En Quibdó hay personas que quedaron atrapadas bajo los escombros y los equipos de rescate trabajan sin pausa para encontrarlas. Manizales, por su parte, sigue bajo revisión técnica para determinar el alcance real de los daños en sus edificaciones.
A nivel país, el balance preliminar suma 153 estructuras colapsadas y más de 1.500 viviendas dañadas. Militares, bomberos y personal de emergencia continúan desplegados en las zonas afectadas para remover escombros y asistir a los damnificados, mientras se mantiene la alerta por posibles réplicas.
