Donald Trump confirmó que Estados Unidos vuelve a bloquear el paso de buques hacia y desde Irán en el estrecho de Ormuz, una medida que empezará a regir este martes. El mandatario aclaró que la vía marítima seguirá abierta para el resto del mundo, pero no para embarcaciones o clientes vinculados a Teherán.
Junto con el anuncio, Trump adelantó que Washington cobrará un cargo del 20 por ciento sobre toda la carga que circule por la zona, en concepto de garantía de seguridad. El propio presidente definió a su país como el nuevo ‘guardián’ del estrecho, uno de los puntos más sensibles para el comercio de petróleo a nivel mundial.
El Comando Central estadounidense (CENTCOM) precisó que la restricción arranca el 14 de julio a las 17 horas, hora argentina. Se trata de la reactivación de un esquema que ya había regido entre abril y junio, período en el que la fuerza naval de EE.UU. desvió más de 140 buques, retuvo a otros nueve por incumplir el bloqueo y dejó pasar más de 50 barcos con ayuda humanitaria. Desde Irán, el canciller Abbas Araghchi respondió que su país seguirá considerándose el verdadero custodio del estrecho y cuestionó como excesivo el porcentaje que pretende cobrar Washington.
En paralelo, el CENTCOM confirmó un ataque contra una base naval iraní en Bandar Abbas, sobre la costa del estrecho, donde se golpeó una instalación de mantenimiento de submarinos. La operación se hizo con tres drones marítimos no tripulados, la primera vez que fuerzas estadounidenses usan este tipo de tecnología en combate, según informó el propio comando militar.

