El Gobierno nacional rechazó el pedido de ATE para suspender la actividad en la Administración Pública. Mientras tanto, reforzó el operativo de seguridad por el encuentro entre Argentina e Inglaterra.
El presidente Javier Milei decidió no decretar asueto administrativo por la semifinal del Mundial que disputarán Argentina e Inglaterra. Desde el Gobierno nacional confirmaron que no harán lugar al pedido presentado por la Asociación Trabajadores del Estado (ATE), que solicitó interrumpir la actividad desde el mediodía en toda la Administración Pública Nacional.
Fuentes del Ejecutivo señalaron que la solicitud “no está prevista” dentro de la agenda oficial y remarcaron que no habrá una disposición general que suspenda las tareas en organismos públicos, empresas estatales y entes descentralizados. No obstante, indicaron que cada dependencia podrá organizar su funcionamiento de acuerdo con sus necesidades.
El planteo de ATE fue elevado al Presidente con copia al secretario de Trabajo, Julio Cordero. En el documento, el gremio argumentó que el partido trasciende el ámbito deportivo y propuso mantener guardias mínimas en los servicios esenciales para garantizar la atención de urgencias.
En paralelo, el mandatario seguirá el encuentro desde la Quinta de Olivos acompañado por la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Según trascendió, el jefe de Estado mantendrá el perfil bajo que sostuvo durante el Mundial para evitar interpretaciones de utilización política de la Selección.
Mientras tanto, parte de la mesa chica del Gobierno observará el partido desde la Casa Rosada. Entre ellos estarán el asesor presidencial Santiago Caputo, la secretaria de Legal y Técnica, María Ibarzabal, y otros funcionarios cercanos al Ejecutivo.
Ante la expectativa que genera el cruce con Inglaterra, el Ministerio de Seguridad dispuso un importante operativo preventivo. La Policía Federal desplegará alrededor de 300 efectivos en la zona de la embajada británica y otros puntos considerados sensibles, además de coordinar acciones con las fuerzas porteñas para los posibles festejos en el Obelisco y otros espacios públicos.
El Gobierno también sigue de cerca el operativo de seguridad en Atlanta, sede de la semifinal, donde habrá unos 1.600 agentes trabajando en conjunto con autoridades estadounidenses, la FIFA, el FBI y representantes de seguridad de ambos países.
Desde la Casa Rosada insistieron en que la prioridad será garantizar la seguridad durante la jornada y evitar incidentes, mientras que cualquier definición sobre un eventual recibimiento a la Selección en caso de avanzar a la final quedará supeditada al resultado deportivo.

