El impuesto a las Ganancias y el monotributo tuvieron una actualización del 16,8% en sus escalas, ajuste que acompaña la inflación acumulada durante los primeros seis meses del año. El cambio impacta directamente en el bolsillo de empleados en relación de dependencia y de autónomos.
Con los nuevos valores, un trabajador soltero y sin hijos empezará a pagar Ganancias cuando su sueldo neto supere los 2.909.507 pesos, lo que equivale a un bruto de 3.505.431 pesos. Para quienes tienen cónyuge y dos hijos a cargo, el piso se ubica en un neto de 3.386.017 pesos, es decir un bruto de 4.079.590 pesos.
En el caso de los autónomos, el tributo comenzará a aplicarse a partir de un ingreso mensual de 2.256.489 pesos. El tributarista Sebastián Domínguez remarcó, en un informe difundido por Noticias Argentinas, que al tratarse de un impuesto de liquidación anual, aquellos empleados que sufrieron retenciones más altas durante el primer semestre podrían terminar generando saldos a favor.
Junto con Ganancias, también se actualizaron los montos de facturación y las categorías del monotributo, régimen que utilizan miles de trabajadores independientes en todo el país. Estos ajustes semestrales buscan que los valores no queden desactualizados frente al ritmo de la inflación.

