El partido pendiente entre los campeones de América y Europa podría finalmente jugarse hacia el final de 2026, según trascendió, aunque todavía no hay una confirmación oficial de la organización. La ventana que más fuerza toma es la del 9 al 17 de noviembre, dentro del calendario de fechas FIFA, con el estadio Lusail de Qatar como sede propuesta desde un principio.
Para Lionel Scaloni y el equipo argentino, este cruce representaría la chance de revancha inmediata tras la derrota en la final del Mundial 2026 ante el propio combinado español. El obstáculo principal pasa por la agenda de España, que en esos mismos días debe jugar por la fase de grupos de la Nations League ante República Checa e Inglaterra, lo que obligaría a una reprogramación de la UEFA.
Antes de llegar a esta alternativa se evaluó también adelantar el partido a fines de septiembre o principios de octubre, pero España vuelve a tener compromisos oficiales en esas fechas. Si ninguna de estas opciones se concreta, el duelo quedaría relegado directamente para 2027, lo que cambiaría el escenario deportivo de ambas selecciones.
La suspensión original, confirmada en marzo por la UEFA, llegó después de que UEFA, Conmebol y AFA descartaran jugar en el Santiago Bernabéu, hacer una serie de ida y vuelta entre Madrid y Buenos Aires, o disputar el choque en el Olímpico de Roma. En paralelo, sigue abierto el interrogante sobre la continuidad de Scaloni al mando del seleccionado, ya que su contrato vence el 31 de diciembre de 2026 y el propio DT admitió que todavía no definió su futuro, aunque se habla de un acuerdo verbal con Claudio Tapia para renovar.
