Facundo Rico, un ingeniero de 37 años que había dado clases como docente auxiliar en la Universidad Nacional de San Juan, fue hallado sin vida en su vivienda de Madrid con 13 heridas de arma blanca. La Policía Nacional española cerró la causa tras determinar que el atacante fue un vecino que lo creía, erróneamente, el amante de su mujer.
El cuerpo fue descubierto luego de que un vecino alertara por un olor extraño que salía del departamento de Rico, ubicado en el barrio Las Tablas. Bomberos ingresaron por una ventana y lo encontraron ya en paro cardiorrespiratorio; pese a los intentos de reanimación, no pudo ser salvado.
Rico vivía en España hacía diez años y se había especializado en energías renovables luego de dejar la docencia universitaria en San Juan. Según la reconstrucción policial, el agresor fue un ingeniero español de 65 años que atravesaba una separación y desarrolló la sospecha infundada de que su esposa mantenía un vínculo con Rico, a quien conocía del mismo gimnasio.
La escena mostró que el atacante usó gas pimienta y un cuchillo de 20 centímetros, y que no forzó la entrada, lo que llevó a pensar que la víctima lo conocía. Menos de un día después del crimen, el sospechoso se quitó la vida arrojándose al vacío, lo que llevó a las autoridades españolas a dar por cerrado el caso.
