Boca Juniors empató frente a Cruzeiro en La Bombonera y dejó pasar una chance importante de encaminar su clasificación a los octavos de final de la Copa Libertadores. El conjunto dirigido por Claudio Úbeda terminó con bronca por el resultado y por el gol anulado sobre el cierre a Miguel Merentiel, invalidado tras una mano previa de proximidad de Milton Delgado.
Pese al empate, el equipo de la Ribera todavía depende de sí mismo para avanzar a la próxima ronda. En la última fecha del Grupo D recibirá en La Bombonera a Universidad Católica en un duelo directo por la clasificación.
Actualmente, Cruzeiro lidera la zona con 8 puntos, mientras que Boca y la Universidad Católica suman 7 unidades. Sin embargo, el conjunto chileno aún debe disputar su partido frente a Barcelona SC en condición de local.
Si los dirigidos por Daniel Garnero ganan o empatan ese compromiso, llegarán a Buenos Aires con ventaja deportiva, ya que el empate en la última fecha favorecería a los chilenos.
Boca, obligado a ganar
En ese escenario, Boca necesitará una victoria para asegurar su presencia en los octavos de final. En caso de no conseguir los tres puntos, continuará su participación internacional en la Copa Sudamericana como tercero del grupo.
El equipo xeneize había comenzado la fase con dos triunfos consecutivos que parecían acercarlo a una clasificación cómoda, pero la derrota ante Cruzeiro en Brasil y la caída posterior en Guayaquil complicaron el panorama.
Además, desde esta edición de la Libertadores, el primer criterio de desempate es el resultado entre sí, seguido por la diferencia de gol general, una situación que también puede influir en la definición final del grupo.








