29 de septiembre de 2026
Cinco británicos fueron detenidos cerca de una base usada por EE.UU. en Inglaterra y se investiga un posible vínculo con Irán



Los sospechosos, de entre 23 y 25 años, fueron arrestados cerca de RAF Fairford, una instalación británica utilizada por la Fuerza Aérea estadounidense para operaciones contra Irán. La Policía Antiterrorista investiga si se preparaba un atentado con explosivos y si existía algún vínculo con Teherán u otro actor extranjero.

Cinco hombres fueron detenidos cerca de RAF Fairford, en Gloucestershire, Inglaterra, en el marco de una investigación por un posible complot terrorista contra una base utilizada por las fuerzas estadounidenses.

La Policía Antiterrorista británica confirmó este lunes que los cinco sospechosos son ciudadanos británicos, tienen entre 23 y 25 años y residen en Londres. Sus identidades no fueron difundidas.

Los arrestos se produjeron durante la madrugada del domingo, después de que la policía recibiera una denuncia sobre tres vehículos sospechosos que se desplazaban hacia la base aérea. Los cinco hombres fueron detenidos inicialmente por presuntos delitos contemplados en la legislación británica sobre explosivos y posteriormente quedaron bajo sospecha de preparar un acto terrorista.

El Ejército británico desplegó especialistas en desactivación de explosivos y estableció un perímetro de seguridad de unos 400 metros alrededor de los vehículos. Como medida preventiva, unas 85 viviendas de la localidad de Whelford fueron evacuadas.

Tres vehículos bajo investigación

La operación comenzó después de que una persona que circulaba por la zona advirtiera sobre movimientos sospechosos alrededor de tres camionetas y diera aviso a los servicios de emergencia.

Los vehículos fueron sometidos a una inspección por parte de especialistas militares, que utilizaron robots de desactivación de explosivos.

Medios británicos informaron posteriormente que los investigadores encontraron materiales que serían compatibles con posibles artefactos explosivos improvisados. Sin embargo, las autoridades continúan realizando pruebas para determinar si esos dispositivos eran efectivamente funcionales.

La Policía de Gloucestershire señaló que el episodio está contenido y pidió a la población evitar especulaciones mientras continúa la investigación.

¿Qué relación podría existir con Irán?

Una de las principales líneas de investigación apunta a determinar si los detenidos tenían algún vínculo con Irán.

La hipótesis está relacionada con la importancia estratégica de RAF Fairford y con el actual enfrentamiento entre Washington y Teherán. La base británica es utilizada por bombarderos estadounidenses que participan en operaciones contra objetivos iraníes.

Las autoridades británicas, sin embargo, no confirmaron que el gobierno iraní esté detrás del supuesto complot.

Los investigadores también analizan otras posibilidades, entre ellas la eventual participación de grupos militantes o de otros actores extranjeros. El objetivo es establecer quién planificó la operación, cuál era el blanco concreto y si los cinco detenidos actuaban por iniciativa propia o siguiendo instrucciones de terceros.

El secretario de Defensa británico, Wes Streeting, pidió evitar conclusiones anticipadas mientras se desarrolla la investigación.

Una base estratégica para Estados Unidos

RAF Fairford es una instalación de la Royal Air Force, pero mantiene desde hace décadas una estrecha relación operativa con Estados Unidos.

La base cuenta con una pista especialmente preparada para recibir bombarderos pesados como los B-1B y B-52, y adquirió renovada importancia desde el inicio de las operaciones estadounidenses contra Irán.

En marzo, el Reino Unido autorizó a Estados Unidos a utilizar bases británicas para determinadas operaciones consideradas defensivas frente a las capacidades militares iraníes. Fairford pasó a desempeñar un papel dentro de ese esquema.

La instalación ya había sido utilizada por bombarderos estadounidenses durante operaciones militares anteriores, entre ellas las relacionadas con las guerras del Golfo e Irak.

Irán había advertido sobre las bases utilizadas por Estados Unidos

El contexto incrementó la preocupación de las autoridades británicas.

En julio, el Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán había advertido que las bases utilizadas para operaciones contra territorio iraní podían ser consideradas objetivos legítimos.

Hasta el momento, no existe una confirmación pública de que esa amenaza esté relacionada directamente con los cinco detenidos.

La eventual existencia de un vínculo entre los sospechosos y Teherán constituiría, de confirmarse, un elemento de especial gravedad para la seguridad británica y para la relación entre Londres e Irán.

Trump habló de un posible ataque

El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó que los detenidos buscaban causar “un gran daño” y sostuvo que habían estado bajo vigilancia durante un período prolongado.

Sin embargo, esa versión presenta diferencias con la información conocida sobre el origen del operativo. Fuentes citadas por medios británicos indicaron que la intervención policial se produjo después de la denuncia de un vecino que observó los vehículos y no como consecuencia de una operación de inteligencia previamente planificada.

La diferencia es relevante porque todavía no está claro cuánto sabían previamente los servicios de seguridad británicos sobre los sospechosos ni si existía una investigación de inteligencia anterior.

Una investigación todavía abierta

Los cinco hombres permanecen detenidos mientras los investigadores intentan reconstruir sus movimientos y determinar el contenido y la finalidad de los vehículos.

La investigación deberá establecer si existía un plan concreto para atacar RAF Fairford, qué tipo de explosivos se encontraban en las camionetas y si los detenidos tenían conexiones con organizaciones o gobiernos extranjeros.

Por ahora, el vínculo con Irán constituye una hipótesis de investigación y no un hecho confirmado. Tampoco se ha establecido públicamente quién habría organizado el supuesto ataque o cuál era exactamente el objetivo que buscaban alcanzar.

El caso vuelve a poner bajo atención la seguridad de las instalaciones militares británicas utilizadas por Estados Unidos, en un contexto de creciente tensión entre Londres, Washington y Teherán.

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