El Niño es un cambio climático masivo que se origina en el océano Pacífico, afectando la distribución de agua cálida y fría en la superficie marina.
Durante este fenómeno, los vientos alisios que normalmente empujan el agua cálida hacia el oeste dejan de soplar con fuerza, permitiendo que esta agua caliente retroceda hacia Sudamérica.
En Argentina, el aumento de lluvias debido a El Niño puede causar inundaciones en el Litoral y la región pampeana, mientras que en otras partes del mundo ocurren sequías y incendios forestales.
La comunidad científica estudia cómo el cambio climático está influyendo en la frecuencia e intensidad de El Niño, complicando la predicción y gestión de sus efectos.
