Un tribunal resolvió condenar a Federico Molinari tras comprobar que mantuvo contacto de tipo sexual con una exalumna a través de medios digitales, un delito conocido como grooming.
La causa se inició luego de que la víctima realizara la denuncia correspondiente, lo que permitió reunir pruebas suficientes para avanzar en el proceso judicial hasta llegar al veredicto.
El grooming es un delito contemplado en el Código Penal argentino desde 2013 y castiga a quien, mediante comunicaciones electrónicas, contacte a una persona menor de edad con fines de connotación sexual, incluso cuando no llega a haber un encuentro físico.
Este tipo de causas suele reactivar el debate sobre los controles institucionales en ámbitos educativos y la importancia de que las víctimas denuncien este tipo de situaciones ante la Justicia.

