La docente rural de 52 años fue encontrada sin vida en un potrero de Esquina, Corrientes, tras permanecer desaparecida desde el 7 de octubre. Hay cuatro acusados por el asesinato y un quinto detenido por falso testimonio.
La Justicia de Corrientes busca esclarecer el crimen de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años cuyo cuerpo fue encontrado el miércoles en un potrero del paraje El Malezal, en Esquina. La investigación contempla distintas hipótesis, entre ellas un posible abuso sexual seguido de femicidio y una eventual relación con las denuncias que la mujer había realizado sobre irregularidades en una escuela rural.
El cuerpo fue hallado semisumergido durante un rastrillaje policial a caballo, en un sector de difícil acceso y sin señal telefónica. La autopsia será una de las principales pruebas para determinar las circunstancias de la muerte y establecer si existen indicios de un ataque sexual.
La causa tiene cinco detenidos: cuatro personas imputadas por el asesinato y un quinto sospechoso acusado de falso testimonio. Los investigadores también analizan elementos secuestrados durante los allanamientos y buscan establecer si el lugar del hallazgo coincide con el sitio donde ocurrió el crimen.
Las principales hipótesis del caso
Una de las líneas de investigación apunta a la posibilidad de que Godoy haya sufrido un abuso sexual antes de ser asesinada. Durante una audiencia, el fiscal Javier Gustavo Mosquera sostuvo que esa posibilidad no estaba descartada, aunque aclaró que se trataba de una hipótesis en una etapa inicial de la investigación.
Los resultados de la autopsia permitirán determinar si existen lesiones u otros indicios compatibles con esa posibilidad.
Otra línea busca establecer si el crimen pudo tener relación con las denuncias que la docente había presentado sobre el funcionamiento de la Escuela Rural N° 626, donde se desempeñaba como directora suplente.
El 15 de agosto, Godoy presentó un informe ante las autoridades educativas en el que describió problemas edilicios y de funcionamiento: baños obstruidos, falta de agua potable, materiales deteriorados y suciedad acumulada. También señaló que no había encontrado registros escolares posteriores a 2024.
La docente cuestionó, además, el desempeño del anterior director, a quien acusó de concurrir pocas veces al establecimiento durante dos años, y denunció la falta de controles por parte de la supervisión escolar.
En audios enviados a otra docente, describió las condiciones de la institución y expresó su preocupación por la situación de los alumnos.
Uno de sus hijos, Adán, pidió que se investigara si esas irregularidades podían estar relacionadas con el asesinato. Sin embargo, hasta el momento, esa posible conexión forma parte de las líneas que deben ser examinadas por la Justicia y no constituye un móvil confirmado.
Una tercera hipótesis está vinculada con los cotos de caza ubicados en las inmediaciones de la estancia El Curupí, en cuya zona se encuentra la escuela. Los investigadores deberán determinar si esa actividad tuvo alguna relación con la muerte de la docente.
Quiénes son los cinco detenidos
La investigación tiene cuatro personas acusadas por el asesinato y un quinto detenido por falso testimonio.
Ireneo Zarza, capataz de la estancia El Curupí, está acusado como coautor de femicidio. Durante los allanamientos, los investigadores secuestraron prendas quemadas en una construcción rural que utilizaba, situada a unos 150 metros de la escuela. Los elementos deberán ser sometidos a pericias.
También están imputados por femicidio Felipe Dionisio Sandoval y Nahuel Rojas, ambos vinculados con el establecimiento rural.
La cuarta acusada es Rosa Leguizamón, imputada por homicidio simple. Según la información incorporada a la causa, la mujer ayudaba a trasladar a Godoy a caballo desde el casco de la estancia hasta la escuela y le ofrecía alojamiento en una vivienda cercana.
En un allanamiento realizado en una propiedad vinculada con Leguizamón y Rojas, los efectivos encontraron una campera negra y dos alpargatas que podrían pertenecer a la docente.
El quinto detenido es Ernesto Ezequiel Bordón, acusado de falso testimonio por haber brindado versiones contradictorias sobre la desaparición. En una de sus declaraciones afirmó que Godoy había sido asesinada y que su cuerpo había sido arrojado a un bañado, aunque posteriormente se retractó.
Su abogado, Norberto Codazzi, denunció que esa declaración habría sido obtenida bajo presiones y maltratos policiales.
Los cinco sospechosos permanecen bajo prisión preventiva por disposición del juez de Garantías Jorge Gustavo Vallejos.
El último audio y el hallazgo del cuerpo
La última comunicación conocida de Nancy Godoy fue el miércoles 7 de octubre, cuando envió un audio a su nuera, Alejandra, para contarle las dificultades que enfrentaba en la escuela, entre ellas la falta de agua.
Ocho días después, el 15 de octubre, sus hijos denunciaron su desaparición. Desde entonces, la investigación avanzó mediante testimonios, allanamientos y peritajes sobre elementos secuestrados en propiedades vinculadas con los sospechosos.
El miércoles, dos policías que participaban en los rastrillajes encontraron el cuerpo en un antiguo potrero del paraje El Malezal.
Los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González buscan establecer si ese fue el lugar del asesinato o si los restos fueron trasladados desde otro sector.
La autopsia y los resultados de las pericias serán determinantes para reconstruir lo ocurrido, precisar la participación que habría tenido cada uno de los acusados y establecer si el crimen estuvo relacionado con un posible ataque sexual o con alguna de las denuncias realizadas por la docente antes de desaparecer.
