El incidente ocurrió en Merlo, provincia de Buenos Aires, cuando el sodero estacionó su auto frente a su casa y escuchó disparos. Vecinos le avisaron que habían atacado su vehículo con aproximadamente seis impactos de bala. Las cámaras de seguridad municipales registraron al agresor disparando a corta distancia desde su propio automóvil.
Las amenazas habían comenzado meses antes, desde junio, a través de mensajes y audios en WhatsApp y Facebook. El acusado, identificado como Colombo de 41 años, sostenía sin fundamentos que el trabajador mantenía una relación con su exesposa y había advertido que resolvería el conflicto a tiros. El sodero intentó explicar que no había nada entre ellos, pero finalmente lo bloqueó.
Uno de los proyectiles atravesó la carrocería hacia adentro del vehículo, otro rompió el vidrio de la ventanilla del conductor y un tercero impactó en el asiento del acompañante. El trabajador, padre de tres niñas pequeñas que viajan frecuentemente con él, expresó su preocupación por lo que habría sucedido si alguna de ellas estaba dentro del auto en ese momento.
Colombo fue detenido en Ituzaingó y en su vehículo se secuestró una pistola Bersa calibre 9 milímetros sin autorización de portación y 40 municiones. El juez Ricardo Fraga convalidó la detención y quedó imputado por amenazas agravadas, daño y portación ilegal de arma de guerra.
