La jueza de Niñez y Adolescencia María Julia Camus imputó a L.G., un segundo adolescente sospechoso del asesinato de Uriel Ríos, ocurrido durante una pelea en Médano de Oro.
La aparición de este nuevo imputado refuerza la investigación judicial, que ya había vinculado a I.C., otro menor, a este caso de violencia. Las imágenes de la pelea son cruciales para determinar la participación de cada joven.
La Justicia ahora se concentra en establecer la participación concreta de ambos menores y la identidad del agresor. Los registros audiovisuales aún se analizan para reconstruir la secuencia exacta del hecho.
La causa continúa abierta y las imputaciones son provisionales, por lo que podrían modificarse conforme avance la investigación.
