La economía argentina sufrió una caída del 2,9% en julio, según el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), configurando la contracción mensual más pronunciada desde hace años.
Para evitar la recesión técnica, la economía necesita un rebote inusual, con crecimientos mensuales del 3% en agosto y septiembre, considerado improbable por los especialistas.
Consultoras y analistas económicos coinciden en que la actividad se está desacelerando, impactando sectores clave como el consumo, la industria manufacturera y el comercio.
El optimismo oficial sobre una rápida recuperación choca con la realidad económica, llevando a una revisión de las proyecciones y metas del presupuesto.
