18 de septiembre de 2026
El ADN confirmó una nueva especie de felino en Bolivia: convivió más de un año con una familia como si fuera un gato doméstico

El animal fue encontrado de cachorro en las Yungas y presentó comportamientos que llamaron la atención de sus cuidadores. Un estudio genómico publicado en Current Biology confirmó que pertenece a una especie silvestre hasta ahora no reconocida formalmente.

Durante más de un año, una familia de Bolivia creyó que había criado a un gato doméstico. Sin embargo, el animal cazaba gallinas, tenía un maullido particular y mostraba comportamientos propios de un depredador. Estudios genéticos posteriores permitieron determinar que se trataba de Leopardus tilcayo, una nueva especie de felino silvestre identificada formalmente en 2026.

El ejemplar fue encontrado cuando era una cría cerca de un bosque de las Yungas de Bolivia. Después de permanecer en una vivienda rural, fue trasladado al Santuario de Vida Silvestre Senda Verde, donde quedó bajo observación de la bióloga boliviana Paola Nogales-Ascarrunz, exploradora de National Geographic y fundadora del Programa de Investigación de Félidos Bolivia.

En un principio, los investigadores pensaron que se trataba de un ejemplar de Leopardus tigrinus, uno de los llamados gatos tigre o tigrinos de Sudamérica. La apariencia del animal dificultaba distinguirlo de otras especies de felinos manchados, como el margay y el ocelote.

Un felino que despertó dudas

Tilcayo tiene el rostro pequeño, orejas cortas y redondeadas, bigotes largos y manchas grandes con forma de rosetas. Alcanza unos 46 centímetros desde la cabeza hasta el cuerpo y pesa aproximadamente 1,3 kilogramos.

Su comportamiento también llamó la atención de Nogales-Ascarrunz. “Le saqué 100 fotos. Estaba muy fascinada”, recordó la investigadora al describir el primer encuentro con el animal.

El Tilcayo fue confundido durante más de un año con un gato doméstico por una familia de Bolivia (Fernando Faciole/National Geographic/Handout via REUTERS)

La confirmación llegó a través de un análisis genético. El equipo comparó los genomas completos de 38 individuos del género Leopardus, utilizando muestras de animales vivos y ejemplares conservados en museos.

La investigación, que incorporó una técnica conocida como museómica para analizar ADN de especímenes antiguos, permitió establecer diferencias genéticas suficientes para reconocer a Leopardus tilcayo como una especie independiente.

Una nueva clasificación para los gatos tigre

El estudio publicado este jueves en la revista científica Current Biology también modificó la clasificación del grupo de los gatos tigre sudamericanos. Los investigadores determinaron que está compuesto por al menos cinco especies: Leopardus tilcayo, Leopardus guttulus, Leopardus emiliae, Leopardus pardinoides y Leopardus tigrinus.

Además, los científicos describieron una nueva subespecie en Perú, denominada Leopardus tigrinus antisuyo.

Paola Nogales-Ascarrunz observó al ejemplar en el Santuario de Vida Silvestre Senda Verde (Fernando Faciole/National Geographic/Handout vía REUTERS)

Los análisis genéticos estimaron que Leopardus tilcayo se separó evolutivamente de otros gatos tigre hace aproximadamente 1,4 millones de años, pese a que su reconocimiento como especie recién se produjo en 2026.

Todavía buscan saber cuántos ejemplares existen

La identificación de la nueva especie también abrió interrogantes sobre su conservación. Por el momento, los científicos tienen información limitada sobre su alimentación, reproducción, distribución geográfica y cantidad de ejemplares en libertad.

Los registros confirmados ubican a Leopardus tilcayo en las Yungas de Bolivia, aunque los investigadores no descartan que también pueda habitar otras regiones. Nogales-Ascarrunz planteó la posibilidad de que existan ejemplares en el norte de Argentina, particularmente en Jujuy, aunque esa presencia todavía debe ser comprobada.

El único ejemplar identificado con certeza permanece en Senda Verde. Debido a la impronta humana adquirida durante su crianza y a los problemas derivados de su alimentación inicial, los especialistas consideran que no puede ser liberado nuevamente en la naturaleza.

Ahora, el equipo científico busca obtener nuevos registros mediante cámaras trampa y muestras genéticas para determinar el tamaño de la población y establecer qué medidas de protección requiere esta especie, que permaneció fuera de los registros científicos hasta este año.