Desde el sector aseguran que la caída de los valores en las últimas semanas responde a una fuerte disminución en el consumo. Advierten por el impacto de la crisis en los comercios locales.

El sector cárnico en San Juan atraviesa un escenario sumamente complejo. En las últimas semanas, se registró una sorpresiva baja del 10% en el precio de la carne al mostrador, una situación que, lejos de ser celebrada por los comerciantes locales, encendió las luces de alarma debido a las verdaderas causas que la motivan.
Según indicaron referentes del rubro a Tiempo de San Juan, esta caída en los valores no responde a una mejora económica, sino que está directamente promovida por una marcada disminución en el consumo por parte de los sanjuaninos. Ante la falta de demanda en los mostradores y la necesidad imperiosa de rotar la mercadería, los dueños de los locales se ven obligados a ajustar los precios hacia la baja para poder sostener las ventas diarias e incentivar a los clientes.
Sin embargo, el panorama general es crítico para el sector comercial. La merma en el poder adquisitivo y el drástico cambio en los hábitos de consumo de las familias ya están dejando secuelas profundas en la provincia: en el sector hay una creciente preocupación por la cantidad de carnicerías de barrio que han tenido que cerrar sus puertas de forma definitiva en lo que va del año al no poder afrontar los costos fijos.
Frente a este delicado escenario, los comerciantes sanjuaninos buscan alternativas de supervivencia diaria para atravesar la crisis, mientras esperan que la situación económica general logre estabilizarse para dar un respiro tanto al castigado bolsillo de los consumidores como a la rentabilidad de los negocios.
