Una jubilada de 81 años fue víctima de una estafa telefónica en un complejo habitacional de calle Balaguer, en Santa Lucía, cerca de avenida Libertador. Los delincuentes le hicieron creer que su hijo Carlos necesitaba una cirugía inmediata y la convencieron de entregar 3 millones de pesos, el total de sus ahorros.
El engaño arrancó con un llamado al teléfono fijo de la mujer, de apellido Barata, de parte de un hombre que se presentó como médico del Hospital Privado. Durante esa charla, el estafador logró que la víctima mencionara el nombre de su hijo, dato clave para dar verosimilitud al segundo contacto.
Minutos después, otro delincuente llamó imitando la voz del hijo y le insistió en que debía operarse de urgencia y necesitaba plata ya. La mujer juntó el dinero que guardaba en su casa, lo empaquetó y se lo dio a un desconocido que pasó a buscarlo por su departamento.
El engaño salió a la luz cuando la jubilada le contó lo sucedido a su empleada doméstica, quien notó incongruencias en el relato. La trabajadora llamó a Carlos, que confirmó estar bien de salud y aseguró que nunca pidió dinero, por lo que la familia radicó la denuncia y el caso quedó en manos de la Justicia.
