La jueza María Julia Camus debe analizar los datos filiatorios y pruebas sobre L.G., otro adolescente no alumno de la escuela donde ocurrió el hecho. La familia de Uriel busca ser querellante para participar formalmente en el expediente.
La situación de L.G. no está confirmada públicamente; la jueza Camus determinará sus medidas procesales. Mientras tanto, la familia de I.C., el adolescente que se entregó voluntariamente, cambió su abogado.
La jornada estuvo marcada por protestas de familiares y amigos de Uriel frente al juzgado, con un cruce con la nueva defensora de I.C. La familia de Uriel también prepara una presentación para intentar ser querellante en la causa.
El objetivo de la familia es intervenir formalmente en el proceso y participar en la determinación de responsabilidades individuales por la muerte del adolescente. La causa continúa en investigación y la Justicia definirá la responsabilidad exacta de cada involucrado.
