8 de julio de 2026
Un hombre condenado por homicidio culposo con alcohol en sangre quedó bajo prisión domiciliaria estricta después de que un familiar lo filmara conduciendo una moto pese a tener prohibido manejar.

La Fiscalía de Delitos Especiales logró que se dicte la prisión domiciliaria para un hombre identificado como Silva, que había sido condenado el año pasado a tres años de prisión en suspenso e inhabilitación por ocho años para conducir, tras un homicidio culposo agravado por manejar alcoholizado. El hombre fue descubierto circulando en una moto de baja cilindrada, con un acompañante y herramientas de jardinería, en abierta violación a la restricción judicial.

La prueba clave fue un video grabado por un familiar del propio condenado, que decidió denunciarlo al verlo manejando. Ese registro audiovisual permitió reabrir la causa y que la Unidad Fiscal de Delitos Especiales avanzara con una nueva imputación por quebrantamiento de pena.

En la audiencia de control, el fiscal José Plaza pidió que Silva permanezca detenido bajo arresto domiciliario estricto hasta el 11 de agosto de 2026, cuando está previsto el juicio. La defensa había argumentado que el hombre se trasladaba para cumplir tareas de jardinería, pero el planteo no modificó la postura de la Fiscalía, que remarcó la gravedad de haber desobedecido una orden judicial.

El delito de quebrantamiento de pena contempla penas de entre dos meses y dos años de cárcel. Como se trata de un nuevo hecho, la condicionalidad de la condena anterior queda sin efecto, por lo que Silva podría sumar más de tres años de prisión que, según explicó el fiscal, deberían cumplirse de manera efectiva en el Servicio Penitenciario Provincial.

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