La cifra surge del relevamiento oficial de canastas básicas del mes pasado. Aunque el aumento fue moderado comparado con meses anteriores, los valores siguen siendo elevados para la mayoría de los hogares argentinos. El organismo detalló además que para considerarse indigente se necesitó menos de la mitad de lo requerido para no ser pobre.
Durante septiembre, las canastas básicas experimentaron un incremento del 1,7%, por debajo de la inflación general que alcanzó el 1,9% en el mismo período. Este comportamiento marcó un desaceleramiento en la Canasta Básica Total, que registró su menor valor en los últimos doce meses.
La Canasta Básica Alimentaria mostró una desaceleración importante, aumentando apenas lo necesario después de los incrementos sostenidos de meses anteriores. Julio y agosto habían registrado aumentos del 2,6%, lo que evidencia una moderación en los precios de alimentos básicos hacia fin de trimestre.
Estos datos del INDEC son relevantes para evaluar la situación socioeconómica de los argentinos, ya que establecen los umbrales oficiales que definen quién entra o no en los rangos de pobreza e indigencia. Los números reflejan la presión inflacionaria continua sobre los ingresos familiares.
