El presidente Javier Milei afirmó que su gobierno está realizando “avances como nunca se han hecho” en el reclamo de soberanía sobre las Islas Malvinas, aunque aclaró que el resultado “no depende solo” de la Argentina.
“Estamos haciendo todo lo humanamente posible para que las Malvinas vuelvan a manos de Argentina. La soberanía no se negocia, pero hay que hacerlo de manera criteriosa”, señaló el mandatario en una entrevista, donde remarcó la necesidad de actuar con “cerebro frío”.
Milei sostuvo además que el país mantiene el reclamo activo en todos los foros internacionales y destacó la obtención de nuevos respaldos diplomáticos. En ese sentido, mencionó el trabajo de la canciller Diana Mondino y de funcionarios como Gerardo Werthein y Pablo Quirno.
Las declaraciones se dan en un contexto internacional sensible, tras la difusión de un informe interno del Departamento de Defensa de Estados Unidos, revelado por Reuters, que evalúa posibles sanciones a aliados de la OTAN. Entre las opciones, se menciona revisar el respaldo diplomático a las posesiones británicas, incluidas las Malvinas.
Hasta el momento, la posición oficial de Estados Unidos ha sido reconocer la administración del Reino Unido sobre las islas, aunque sin desconocer el reclamo argentino. Sin embargo, la filtración abre interrogantes sobre un eventual cambio de postura en medio de tensiones entre el presidente Donald Trump y el primer ministro británico Keir Starmer.
Desde Londres, el gobierno británico reiteró que la soberanía sobre el archipiélago “no está en discusión” y volvió a respaldar el principio de autodeterminación de los habitantes de las islas, en referencia al referéndum realizado en 2013, que Argentina no reconoce.
El escenario internacional se complejiza además por la guerra en Medio Oriente y las diferencias dentro de la OTAN, lo que podría impactar en alianzas estratégicas y en la dinámica diplomática vinculada al histórico reclamo argentino.








