Tulio Crespi, un referente del automovilismo nacional por más de seis décadas, falleció a los 88 años. Su legado incluye la construcción de más de 2.000 vehículos desde un modesto taller en Palermo hasta una fábrica en Balcarce.
Su trayectoria se extendió desde 1961 hasta el 2022, creando autos emblemáticos como el Tulia 1 y el Petiso-Torino, que se destacaron por su diseño innovador y artesanal. Además, Crespi desarrolló chasis para varias categorías nacionales.
En sus últimos años, Crespi se trasladó a Balcarce para consolidar su fábrica junto a su familia, produciendo vehículos de competición y prototipos de Fórmula 1. Su pasión y dedicación inspiraron a generaciones de pilotos y aficionados.
Antes de su muerte, Crespi dejó una emotiva carta en la que pidió ser recordado por su vida y no por su enfermedad. Alentó a continuar con el espíritu de esfuerzo y dedicación que caracterizó su carrera.
