La comunidad de Calingasta está conmocionada por la muerte de Alondra, una niña de ocho años internada en el Hospital Aldo Cantoni. Sus familiares cuestionan el actuar de dos médicos y adelantaron que iniciarán acciones legales. La UFI Delitos Especiales ya se hizo cargo de la causa de oficio y dispuso la autopsia del cuerpo en la morgue judicial.
Según relató la tía de la menor, todo comenzó el domingo pasado con síntomas de angina. En la primera consulta, un profesional le prescribió analgésicos y antibióticos, pero la familia reclama que no se ordenó internación preventiva ni estudios. A lo largo de lunes y martes, el estado de la niña empeoró: presentaba dolores intensos en las piernas y no podía mantenerse de pie.
El martes por la tarde, ante la persistencia de fiebre y dolor, la madre la llevó nuevamente al hospital. Alondra sufrió un desmayo al ingresar. Luego de recuperarse, pidió la presencia de su madre, pero el personal médico procedió a retirarla de la sala cuando intentaban colocar una vía intravenosa. Casi una hora después, los médicos comunicaron que la niña había tenido un paro cardiorrespiratorio fatal.
La familia denunció además que no recibió explicaciones sobre las maniobras realizadas ni pudo acceder al cuerpo de inmediato. Alondra no tenía antecedentes de enfermedades previas. Los allegados aguardarán el resultado de la autopsia para formalizar la denuncia penal, documento clave que permitirá a la fiscalía determinar las causas del deceso y las eventuales responsabilidades criminales.
