Las nevadas sin precedentes de este invierno impactaron de lleno en los planes de exploración de yacimientos como Vicuña, Altar y Los Azules, todos ubicados por encima de los cuatro mil metros. Los equipos debieron frenar perforaciones, extender períodos de inactividad y reorganizar calendarios de trabajo que se habían trazado años atrás. La prioridad pasó a ser despejar caminos de montaña y garantizar que el personal pudiera llegar en condiciones seguras a los campamentos base.
En Vicuña, las temperaturas cayeron hasta 25 grados bajo cero en los campamentos de Batidero y Vicuña. Aunque los puestos principales no cerraron y albergaron a unas 200 personas de forma continua, las perforaciones en zonas elevadas se detuvieron a mediados de julio. El proyecto extendió el denominado Plan Invierno hasta fines de octubre, cuando normalmente finaliza en septiembre, y redujo su meta anual de 65 mil a 55 mil metros de perforación.
El proyecto Altar, ubicado a 3.600 metros en la cordillera de Calingasta, también modificó su cronograma. La apertura de operaciones quedará supeditada a que las condiciones viales sean seguras para transitar. Recién entonces se movilizarán los equipos para ejecutar cerca de 15 mil metros de perforación previstos. En Los Azules, el impacto fue similar: lo que habitualmente ocurría entre noviembre y diciembre fue postergado a comienzos del próximo año.
Geólogos de los proyectos mineros reunidos en la nueva sede de la Cámara Minera de San Juan coincidieron en señalar que se trata de un fenómeno poco frecuente. Uno de los profesionales manifestó que en 22 años de trabajo en la zona nunca había presenciado nevadas de esta magnitud. Gualcamayo, ubicada en precordillera, no sufrió impactos significativos por las condiciones climáticas.
