Las pensiones por discapacidad perdieron un 19% de su poder adquisitivo desde que Javier Milei asumió como presidente. Esto se debe a que la inflación ha superado la actualización de los haberes.
La disparidad entre la fórmula de actualización de los haberes y el incremento de precios ha llevado a una pérdida de capacidad adquisitiva para este sector, dificultando el acceso a tratamientos médicos y terapias.
Organizaciones sociales advierten que el ajuste sobre las partidas destinadas a la asistencia de personas con discapacidad pone en riesgo la cobertura de tratamientos indispensables. Además, hay demoras administrativas en la tramitación y renovación de los beneficios.
En el Congreso, el oficialismo busca reconfigurar su estrategia legislativa para blindar el equilibrio fiscal, mientras la oposición presiona por un aumento del financiamiento de las políticas sociales.
