La pesquisa del femicidio de Gemma Álvarez continúa avanzando con nuevas pruebas, entre ellas estudios de ADN, pericias dactiloscópicas y registros de cámaras de seguridad que complican aún más a Matías Marín.
Entre las pruebas, se destacan los análisis de ADN que revelan material biológico de Marín en la víctima y huellas dactilares en elementos vinculados a él. Estos indicios apuntan a un contacto físico durante el ataque.
Los registros de cámaras de seguridad son clave: muestran a Marín persiguiendo a Gemma en su motocicleta, lo que confirma la hipótesis de la Fiscalía sobre la secuencia del crimen. Además, ya existía una denuncia previa por violencia de género contra Marín.
Mientras avanza la investigación, Marín permanece detenido. La causa reúne una gran cantidad de evidencias, y se espera que pronto se complete el expediente definitivo para avanzar en el proceso judicial.
