La plazoleta Padre Antonio Inocencio Garbini volvió a tomar vida tras una intervención integral de la gestión municipal. El espacio ubicado en la zona del Don Bosco recibió trabajos de acondicionamiento que incluyeron movimiento de suelo, limpieza profunda y recuperación del piso original, además de plantación de césped y plantas ornamentales. La intendente Susana Laciar destacó que el objetivo fue devolverle identidad a una esquina que pasó de ser un simple cruce a convertirse en un verdadero punto de encuentro.
Entre las mejoras ejecutadas figuran la instalación de bancos y cestos para residuos, columnas decorativas con iluminación led, un tótem informativo y un cordón perimetral realizado con ladrillos reciclados. También se restauró el monumento dedicado al Padre Garbini, al que se le agregó una placa conmemorativa con código QR que permite acceder a información sobre su vida y legado en la comunidad salesiana.
El acto de inauguración contó con la participación de la comunidad religiosa del Don Bosco, vecinos del barrio y exalumnos del colegio. Todos pudieron recorrer el espacio renovado y conocer los detalles de una restauración que buscó mantener el espíritu del lugar mientras lo modernizaba con servicios básicos para el público.
La iniciativa busca que la plazoleta sea utilizada como un espacio de encuentro para los sanjuaninos. El código QR instalado en el monumento permite que quienes visiten el lugar conozcan la historia del Padre Garbini y su aporte a la educación y la comunidad local a lo largo de los años.
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