El Reino Unido enfrenta una crisis política sin precedentes a raíz de la creciente demanda de independencia de Escocia, Gales e Irlanda del Norte. Los líderes de los tres principales partidos nacionalistas periféricos se reunieron en Cardiff para firmar un memorando de entendimiento.
El Brexit y las declaraciones del expresidente Donald Trump han reavivado las aspiraciones de autonomía en estas regiones. En 2016, Escocia e Irlanda del Norte votaron a favor de quedarse en la Unión Europea, pero fueron arrastrados por el voto de Inglaterra.
La alianza entre los partidos nacionalistas busca presionar al gobierno central para que convoque a referéndums de independencia. El gobierno británico, liderado por el primer ministro laborista Andy Burnham, rechaza estas consultas.
Las tensiones internas son cada vez más evidentes, con el gobierno central intentando mantener la unidad del país mientras las naciones periféricas buscan mayor autonomía o incluso independencia.
