Durante las últimas horas, efectivos especializados de la Policía mendocina llevaron a cabo dos rescates en la precordillera. En el primero, un excursionista se cayó mientras bajaba del cerro La Cruz en Uspallata y se golpeó la rodilla contra las rocas. La unidad de rescate subió hasta el lugar, inmovilizó la lesión y bajó al herido en camilla rígida hasta la base, donde lo esperaba una ambulancia que lo trasladó al Hospital de Uspallata.
En el segundo operativo, dos mujeres que caminaban por la quebrada de Isidris se perdieron cuando empezó a oscurecer. Perdieron la orientación y se desviaron del camino de regreso. Alguien dio aviso al 911 y los rescatistas desplegaron vehículos y motos especiales para terreno difícil en búsqueda de las senderistas.
Los equipos de rescate rastrearon la zona durante horas hasta ubicar a ambas mujeres en un sector conocido como la bajada del Mal Paso. Las encontraron en buen estado, sin signos de hipotermia ni deshidratación, y las acompañaron en el descenso final hasta el estacionamiento.
Los procedimientos de emergencia se realizaron en zonas de precordillera que suelen registrar accidentes durante temporada de senderismo. La Patrulla de Rescate y Auxilio en Montaña (UPRAM) cuenta con equipamiento y personal entrenado para intervenir en este tipo de situaciones de alto riesgo en terreno montañoso.
Ambos rescates concluyeron sin víctimas fatales. El joven lesionado quedó en manos del sistema de salud provincial para evaluar la gravedad de su lesión de rodilla, mientras que las dos mujeres pudieron volver con sus familias tras varias horas de incertidumbre.
