La provincia consolidó su hegemonía en la competencia con los malbec Pampa del Cura, Sorocayo y AYA, además del corte Casa Montes. El único Gran Oro que se escapó fue para un blanco riojano de La Riojana. Los cinco vinos ganadores alcanzaron 96 puntos sobre 100 en la evaluación a ciegas de un jurado internacional.
Este resultado repite el desempeño de 2024, cuando San Juan también se llevó cuatro de cinco premios máximos. En años anteriores la provincia ha sido igualmente dominante: en 2025 consiguió cinco de seis, en 2022 tres de cinco, y en 2023 dos de cinco. La provincia consolida así su posición como potencia vitivinícola nacional.
La edición 38 del concurso, organizado por el Consejo Profesional y Centro de Enólogos de San Juan con apoyo provincial, tuvo una característica especial: premió también a vinos elaborados en instituciones educativas, escuelas y universidades. Fue una de las sorpresas del certamen, junto a mistelas de producción familiar y propuestas con variedades poco convencionales.
El evento reunió a 300 invitados entre autoridades, enólogos y bodegueros en un salón de Pocito. En total se entregaron 216 premios: 118 medallas de Plata, 92 de Oro, 5 Gran Oro y una Mención Especial Oro. Los vinos ganadores provinieron de tres valles sanjuaninos: Iglesia, Calingasta y Tulum.
