María Noguera declaró ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes y apuntó directamente contra Carlos Pérez y Laudelina. Durante la audiencia, la mujer sufrió una crisis nerviosa y debió recibir asistencia médica.

El juicio por la desaparición de Loan Peña, el niño de 5 años del que no se tienen rastros desde 2024, sumó una jornada de extrema tensión. María Noguera, madre del menor, brindó su testimonio ante el Tribunal Oral Federal de Corrientes, en una declaración marcada por el dolor, el desconsuelo y los reclamos directos hacia los imputados.
Durante su exposición, Noguera relató el impacto que tuvo el caso en su familia y pidió colaboración para esclarecer el hecho: “La desaparición de Loan nos cambió la vida a todos. Ocho hijos crié y todos están conmigo, pero al más chiquito no sé qué le pasó, no sé si está vivo ni dónde”. Al recordar las primeras horas de búsqueda, la mujer apuntó contra la actitud de dos de los detenidos, Carlos Pérez y Antonio Benítez, asegurando que ambos se mostraban “desesperados” y “muy nerviosos”.
El momento más dramático de la audiencia se vivió cuando la madre del menor se dirigió específicamente al sector donde se encontraban los acusados y les exigió conocer el paradero de su hijo. “Laudelina y Carlos Pérez me tienen que decir dónde está Loan”, lanzó. Ante el contundente e inesperado reclamo frontal, Pérez rompió el silencio en plena sala judicial y le respondió: “Yo no sé nada”.
El intercambio generó un clima de fuerte conmoción en el recinto. Tras quebrarse al reiterar sus pedidos de respuestas hacia Laudelina, la mujer sufrió una descompensación y debió ser asistida de urgencia por personal médico dentro de la misma sala.
En la misma jornada judicial también prestó declaración Mariano, uno de los hermanos de Loan. El joven aportó detalles sobre el comportamiento de su tía Laudelina desde el inicio de los operativos de búsqueda, afirmando que la notaba “rara” y “todo el tiempo con el teléfono”. A diferencia de su madre, Mariano prefirió evitar el contacto visual con los detenidos: “No quiero mirar a ninguno. Me angustia un montón. Ojalá puedan decir algo”, concluyó.









