Luciana Córdoba tiene 15 años, vive en el barrio La Puntilla de San Martín y fue convocada a Las Leoncitas, la Selección Argentina Sub-16 de hockey sobre césped. La noticia corona una rutina exigente: cursa cuarto año en la escuela Boero, en la especialidad de Construcción, con doble turno, y por las noches entrena en su club.
Su día empieza a las seis de la mañana y no tiene pausas: viaja en colectivo, almuerza en la plaza entre turnos escolares y, apenas sale de clase a las 19:20, se cambia para ir a entrenar de 20 a 22 horas en el club Canario, en calle Rawson. Todo ese esfuerzo, dice, tiene sentido porque ama el deporte y no quiere resignar sus estudios.
El vínculo de Luciana con el hockey nació a los cinco años, cuando su mamá Yamila la llevó por primera vez al Club Peñaflor. Allí se formó como defensora y mediocampista antes de sumarse al Canario. Toda su familia -sus padres y su hermana Victoria- sostiene la logística diaria que le permite entrenar a alto nivel sin dejar el colegio.
La joven contó que se enteró de la convocatoria rodeada de su familia y que sintió una mezcla de alegría y nervios, porque no esperaba que el llamado llegara tan pronto. Admiradora de la goleadora María José Granatto, su gran sueño es algún día vestir la camiseta de Las Leonas junto a su hermana Victoria, con quien comparte la pasión por este deporte desde chicas.
