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De padres a hijos: 36 años después, la historia política entre Bolivia Jaime Paz Zamora y Alberto Fujimori protagonizaron una etapa de acercamiento entre Bolivia y Perú; ahora sus hijos, Rodrigo Paz y Keiko Fujimori gobiernan dichos países.
La juramentación de Keiko Fujimori como presidente del Perú, el pasado 28 de julio del presente año, reunió en Lima a un grupo de mandatarios que comparten algo más que la banda presidencial: todos son hijos de expresidentes o de figuras políticas de primer nivel. Entre los invitados a la ceremonia estuvo el boliviano Rodrigo Paz, quien asumió el poder en noviembre de 2025 tras vencer a Jorge “Tuto” Quiroga.
Reencuentro histórico
A la ceremonia de investidura asistió Rodrigo Paz, presidente de Bolivia e hijo del expresidente Jaime Paz Zamora (1989-1993). Ambos mandatarios sostuvieron una reunión bilateral en el Palacio de Torre Tagle, donde acordaron relanzar la agenda diplomática entre ambos países y convocar a un próximo Gabinete Binacional, con el comercio fronterizo y la conectividad portuaria como ejes centrales.
El gesto tiene un antecedente simbólico: en 1992, Alberto Fujimori y Jaime Paz Zamora firmaron los Acuerdos de Ilo, que otorgaron a Bolivia una zona franca y facilidades portuarias en el sur peruano. Más de tres décadas después, son sus hijos quienes retoman esa misma conversación.
Tendencia regional
El caso peruano y el boliviano no son aislados. En Ecuador, Daniel Noboa, hijo del empresario y excandidato presidencial Álvaro Noboa, gobierna desde 2023 con una imagen técnica y renovadora que lo distanció del estilo de su padre. A ellos se suman Bernardo Arévalo en Guatemala y Luis Abinader en República Dominicana, ambos también vinculados a familias con trayectoria política previa.
Con Fujimori y Paz coincidiendo en la agenda bilateral, y con Noboa consolidado en Ecuador, la región andina inicia un nuevo capítulo político protagonizado por una generación que llegó al poder cargando, para bien o para mal, el peso de un apellido.
Las relaciones Bolivia-Perú
Las tiene en el ámbito diplomático, económico, comercial, político, cultural, migratorio entre otros, establecidas desde el 24 de junio de 1826. Ambas naciones se encuentran ubicadas en la parte occidental de Sudamérica y comparten una larga frontera terrestre de 1 047 kilómetros de longitud. Además, ambos países son miembros de la Comunidad Andina (CAN) y la Unión de Naciones Suramericanas (UNASUR).
Bolivia y Perú forman parte de la Zona Andina de Libre Comercio de la Comunidad Andina, que permite la libre circulación de mercancías.
Los oficialismos actuales entre Bolivia y Perú.
El presidente boliviano, Rodrigo Paz Pereira, se reunió con la mandataria peruana, Keiko Fujimori, para anunciar una nueva fase de cooperación que incluye proyectos de infraestructura y reactivación del Gabinete Binacional.
El Gabinete Binacional es un mecanismo de alta coordinación política que había estado inactivo en los últimos años y que ahora se utilizará para promover iniciativas que fortalezcan la integración física y comercial entre ambos países.
Entre los compromisos más destacados se encuentra la consolidación del puerto de Ilo como un punto comercial clave para Bolivia hacia el océano Pacífico, un objetivo histórico que busca diversificar las rutas de exportación e importación del país, considerando las limitaciones geográficas y los altos costos del transporte internacional.
Además, el presidente boliviano anunció el impulso a un proyecto ferroviario binacional entre Guaqui y Desaguadero, diseñado para fortalecer la integración ferroviaria y mejorar la conectividad regional.
Asimismo, vinculó la agenda bilateral a una estrategia de integración amazónica, destacando la importancia de la carretera Cobija-Extrema en el norte boliviano, según un informe de Xinhua que cita a la Agencia Noticias Argentinas.
De acuerdo con el presidente, esta infraestructura potenciará las economías de los departamentos bolivianos amazónicos de Beni y Pando, que se encuentran alejados de los corredores comerciales tradicionales del país.
Proyectos claves: puerto de Ilo, ferrocarril y corredor amazónico
Entre los compromisos más relevantes figura la consolidación del puerto peruano de Ilo como salida comercial de Bolivia hacia el océano Pacífico. Ese objetivo, de larga data para el país sin litoral marítimo, busca reducir los costos logísticos y disminuir la dependencia de otros puertos de la región, facilitando tanto exportaciones como importaciones.
El mandatario boliviano también confirmó el impulso a un proyecto ferroviario binacional entre Guaqui y Desaguadero, en la frontera común. La obra es vista como un eje central para robustecer la integración ferroviaria, mejorar la conectividad interna y articular corredores que enlacen con otros mercados sudamericanos.
La agenda incluye además una estrategia de integración amazónica. En ese punto, Paz Pereira subrayó la importancia de la carretera Cobija–Extrema, en el norte de Bolivia, que permitirá dinamizar las economías de los departamentos de Beni y Pando, históricamente alejados de los principales nodos comerciales del país y con acceso limitado a infraestructuras modernas.
La agenda de Bolivia involucra también a la Argentina, Brasil y Chile
La propuesta presentada por Paz Pereira no solo se limita a la relación con Perú, sino que también busca recuperar un papel central en la integración sudamericana mediante una red de proyectos de infraestructura y energía que incluyen a Argentina, Brasil y Chile.
Para Bolivia, que perdió su acceso al mar en la Guerra del Pacífico a finales del siglo XIX, el fortalecimiento de su infraestructura de conexión con puertos de países vecinos es un eje fundamental de su estrategia económica y de inserción internacional.

